viernes, 15 de febrero de 2008

George Clooney en su "dilema" particular

Hace ya nueve años (Dios mio, cómo pasa el tiempo) se estrenó en los cines de todo el muno El dilema, de Michael Mann. El film creo una nueva corriente de cine especialmente crítica con las multinacionales y demás criaderos de yuppies. Fruto de esa brecha abierta por dicha película, protagonizada por Russell Crowe y Al Pacino, fueron El jardinero fiel y otras películas menores. Ahora se estrena en DVD Michael Clayton, un film emocionante donde nada es lo que parece y en el que las piezas no encajan hasta el desenlace.
La película está protagonizada por George Clooney, Tilda Swinton (Oscar a la mejor secundaria por su rol de abogada de apariencia dura pero terriblemente vulnerable) y el siempre magnífico Tom Wilkinson, que pide a gritos que por fin la Academia le premie por su buen hacer durante la última década. Película interesante para pasar un buen rato frente al televisor en unas fechas en que nunca echan nada por la caja tonta.

Juno, la agradable sorpresa de la temporada

Ya estamos acostumbrados a que todos los años aparezca una película independiente que por la frescura de sus personajes y por lo políticamente incorrecto de su mensaje esté predestinada a ser un éxito. Éste es el caso de Juno, la segunda película de Jason Reitman, nominada a cuatro Oscar.
El film narra la historia de Juno McGuff (Ellen Page), una joven de 16 años que, ávida de descubrir los secretos de la vida, decide mantiener relaciones sexuales con su peculiar novio. Tras quedarse embarazada se plantea, como primera solución, el aborto. Sin embargo, el ambiente sórdido de la clínica y el descubrimiento de que su hijo ya tiene uñas, la hacen echarse atrás. Tras leer un anuncio en el periódico, decide dar a su hijo en adopción, seleccionando a los Loring como la pareja ideal para educar y criar a su retoño. Y ya me callo porque no quiero destripar nada de una película que, aunque no guarda ningún as en la manga resulta una verdadera sorpresa por su planteamiento y su mensaje.
La guionista, Diablo Cody (¡menudo nombre!), mezcla un lenguaje cercano y nada puritano para criticar una sociedad egoísta e inmadura y se desmarca con un mensaje en favor de la vida (atención a la frase que le suelta la madre cuando Juno le cuenta que está embarazada y ha decidido tener el hijo) y una crítica feroz y sin paliativos al divorcio. Todo ello mezclado con un tono amable y con unas interpretaciones de primera (en especial Ellen Page, quien consigue transmitir a la perfección las incoherencias de una adolescente adulta embarazada) hacen de Juno una apuesta mucho más arriesgada que la película indie del año pasado, Pequeña miss Sunshine.